Por la ambición
de uno de sus familiares de quedarse con las propiedades que consiguieron
durante toda su vida, mediante una herencia, es la principal hipótesis que
manejan las autoridades colombianas sobre el asesinato de las hermanas María
Victoria y María Norelia Correa Ramírez, hecho registrado dentro de una
prestigiosa panadería del barrio Villagrande, de Envigado en Medellín
(Colombia).
El hecho ocurrió el
pasado viernes 28 de marzo.
Fuentes
judiciales del caso, que indicaron que las dos hermanas asesinadas y la que
resultó herida, habían recopilado un capital de 3 mil millones de pesos,
producto de la compra de propiedades y algunas inversiones que realizaron. En
el caso de María Victoria, producto del periodismo, mientras que las otras dos
aportaron también su capital mediante el trabajo que hicieron durante sus
vidas.
Al ver que en los
últimos días las tres hermanas habrían designado un heredero único para sus
propiedades y sus inversiones, esto habría llevado a que el afán por quedarse
con todo originara el asesinato registrado el pasado viernes dentro de una
panadería.
El asesinato de
María Victoria y María Norelia Correa Ramírez
En este
establecimiento, las tres hermanas llevaron a un sobrino, un joven de 17 años
de edad, a celebrar su cumpleaños, pero cuando apenas se habían acomodado y
estaban esperando su pedido, un hombre con un bolso de domiciliario se acercó
al sitio donde estaba sentada María Victoria y la apuntó con un arma de fuego,
la cual no se accionó.
Pero la idea era
que el homicidio se materializara sí o sí, por lo que detrás del primer sicario
llegó un segundo, vestido con las mismas características y le disparó en la
cabeza a María Victoria, de 68 años. Posteriormente, dirigió el arma a la
segunda hermana, a quien hirió en un brazo y el cuello, mientras que después
apuntó el arma hacia María Norelia, de 75 años, propinándole otro impacto en la
cabeza.
La hermana herida
fue trasladada a la Clínica Las Américas del Sur, ubicada a una cuadra del
sitio del ataque, y su estado de salud es estable. Luego del ataque, mientras
esta mujer era atendida, varios familiares se encontraron en los pasillos del
centro asistencial y allí comenzaron los altercados verbales, en los cuales
incluso hicieron señalamientos de quién las habría mandado a matar, situación
que fue intervenida por la vigilancia y la Policía.
En cuanto al
sobrino que se encontraba con ellas al momento del ataque, quien sería nieto de
María Norelia, este resultó ileso, puesto que el sicario en ningún momento le
apuntó con el arma de fuego, además que se encontraba en el punto más distante
de la mesa.
El general
Castaño Ramos aseguró que ya se descartó de lleno que se tratara de un intento
de hurto a las hermanas o al sobrino que las acompañaba en ese momento, al
igual que cualquier hecho relacionado con la labor de María Victoria, puesto
que por este hecho no tenía ninguna amenaza en su contra, aseguraron tanto los
familiares como las autoridades.
Homicidas llegaron del Valle del Cauca
Las autoridades
ya tienen indicios de los homicidas y lo primero que pudieron establecer es que
estas personas no eran del Valle de Aburrá, sino que habían venido desde el
Valle del Cauca exclusivamente para cometer este asesinato. De acuerdo con la
Policía Metropolitana, los tres sicarios llegaron a la Terminal del Sur en un
bus en la tarde del miércoles.
“Los tres sujetos
llegaron dos días antes de los hechos a Medellín. Sabemos que se alojaron en
uno de los hoteles de la ciudad y ya con base en las cámaras de seguridad
tenemos una identificación física de ellos, además que contamos con unas
huellas dactilares que había en las motocicletas que estas personas
abandonaron”, explicó el comandante de la Policía Metropolitana, general
William Castaño Ramos.
Hasta el momento
se desconoce si estas tres personas serían colombianas o extranjeras, puesto
que únicamente se tendría una identificación visual de los mismos.
Después de abandonar
las motocicletas, los tres homicidas abordaron dos taxis, que los llevaron a la
Terminal del Sur, donde abordaron el primer bus que los sacara de Medellín y
los dejara más cerca de sus lugares de origen, donde actualmente se estarían
refugiando del accionar de las autoridades del Valle de Aburrá.
“Ya hicimos el
análisis de todo ese recorrido. Seguramente no están en la ciudad y ya deben
estar en el sitio donde son oriundos. Todo hace parte del proceso investigativo
y lo que queremos es dar con la captura prontamente estos de estos sujetos”,
explicó el alto oficial sobre este proceso, en el cual se cuenta con un equipo
especializado para resolverlo con la mayor prontitud.